O como se llamó en español “Trilogía de Nueva York”, fue una de las primeras películas que vi que plasmaban de una manera no sesgada lo que puede ser la realidad de la vida de personas gays y bisexuales; también hay que recordar que la película es de 1988.
Pues es una de esas películas que se ven a temprana edad y no se vuelven a recuperar, pero siempre tienes ese recuerdo grato de la misma, puede que incluso recuerdes alguna escena que te ha marcado especialmente. De hecho alguna vez la intenté comprar pero al parecer no se editó en DVD en castellano, o al menos eso me dijeron el par de veces que me interesé por ella, con lo cual y tras un par de ripeos a espantosa calidad como que la guarde muy en el fondo de mi memoria.
Pero navegando en esas páginas de vicios que me ha pasado Adidas, no pienses mal hablo de juegos para la PS3, me encontré el dvd en perfecto albionés por menos de 6€ con gastos de envío y todo.. así que fue para la saca de cabeza.
Y bien, la he vuelto a ver… la he vuelto a ver con cierta soberbia, pensando que después de haber visto años de cine de temática LGTB la encontraría ingenua o incluso desfasada, y ¿sabes qué? Zas en toda la boca pa mi por listo de los cojones.
La película narra una década en la vida de un female impersonator vamos una mezcla de drag queen/travestí, en concreto la década de los 70 y lo hace a través de 3 períodos, 3 etapas vitales. Por cierto esas tres etapas son lo que da el título a la película y es que cada una de esas etapas serían dignos motivos de una torch song de manual… ¿Qué no sabes lo que es una torch song? Pues muy fácil, son esas canciones tipo D.R.A.M.A., canciones de amor no correspondido, amor trágico, amor secreto o clandestino, algunos ejemplos serían: The Man That Got Away, As Long As He Needs Me, Is That All There Is? o incluso alguna más famosa como All By Myself … vamos unas risas :P.
A través de esa década la película logra presentar una enoooorme cantidad de temas, perdón de Temas, no solo actuales sino que los presenta de una forma realmente apasionante: Homo/bi-fobia (tanto a nivel de la sociedad como dentro del ámbito familiar), Amor (con mayúsculas, no hablamos del encoñamiento por una furcia cabaretera tísica, sino de A.M.O.R.), perdida, pena, crecimiento personal, etc, y lo mejor de todo es que lo hace de una forma totalmente realista y creíble, además el hecho de sea de la época previa a la tontería de lo políticamente correcto permite que tenga ciertas gemas que ahora serían impensables (una canción sobre la bulimia?), el problema es que al ser tan realista afecta de forma más directa… porque no es un dramón de película, como mucho una tragicomedia, es verdad que tiene más de un momento duro pero la actitud del personaje principal de enfrentar las cosas con humor se nota a través de todo el guión.
Lo realmente impresionante es el mensaje que se transmite a través de toda la película y que tristemente sigue estando de lo más actual, y más aún… me da un poco de miedo que gran parte de mi “filosofía” de vida la haya sacado de una película que no recordaba. Pero subsanaré ese error porque hay diálogos que son para tatuárselos en la piel, especialmente la “última” escena que es algo que es TAN actual.. si pudiera atar a algún amigo al sofá y no dejarle irse hasta que la asimilara creo que sería mucho más feliz. Es la escena que te pongo, pero no la veas si no has visto la película, porque si no la has visto ¡YA TARDAS!.
De hecho creo que se tendría que poner en las clases de educación para la ciudadanía, que un homófobo vea esta película puede que le haga el mismo efecto que tuvo Samantha Smith en la guerra fría.





